Despertarse en un “tipi” indio hace que sea un despertar especial y más teniendo en cuenta que para desayunar tenemos las 4 raciones de fruta que cogimos el día anterior en lugar de los 2 kg de grasa habitual en forma de tortitas y tartas.
Con todo listo y dos cafes americanos para llevar que pillamos en un curioso café de Holbrook (muy graciosetes estos yankis) nos ponemos en marcha en uno de los días especiales del viaje ya que hoy visitamos el gran cañon del colorado.
Puestos en ruta, como cada día pasamos por los ya habituales pueblos de la ruta como Joseph City, Jackrabbit y Winslow donde paramos a visitar una estatua en una esquina dedicada a la canción de los Eagles “Take it easy” junto a una tienda de Souvenirs donde comenzaron las adquisiciones de regalitos y recuerdos de la ruta.
Continuamos dirección al Gran Cañon parando en curiosos puntos como “Meteor City” donde está el mural más grande de la ruta 66 pintado en una pared, “Twin Arrows” cuyo único atractivo es una gasolinera ya abandonada con dos enormes flechas clavadas en el suelo, hasta llegar a Flagstaff, encantador pueblo desde donde te desvías para visitar el Gran Cañon. Tras pararnos en la oficina de información y turismo y coger unos cuantos mapas del Cañon, repostamos con 4 hamburguesas 100% caseras y, ahora si, pusimos nuestras ruedas y pies hacia la maravilla de la naturaleza a ver la magnifica puesta de sol en uno de los sitios más increíbles que hayamos estado.
Un poco despistados al principio ya que justo antes de entrar al parque hay como una mini ciudad comercial con hoteles y todo tipo de restaurantes de comida rápida decidimos únicamente pasar la tarde en el parque y ver la puesta de sol. 25$ por coche como pase para 7 días y un mapita de los miradores desde los que admirar el paisaje. Tras varios GUAU!! paramos definitivamente en “Lipan Point”, las cámaras listas (super 8, cámara de fotos 1, cámara de fotos 2, camara de video... y porque no teníamos más), 4 Bud fresquísimas, 4 cigarritos perfectos y el sol despidiéndose de nosotros por el horizonte cortado por infinitos picos, disfrutamos durante 1 hora del asombroso paisaje con su hermosa puesta de sol. No sabríamos describirlo con simples palabras! Hay que vivirlo!!
Extasiados y satisfechos nos vamos dirección a Williams a dormir en “Route 66 Inn” regentado por una muy, pero que muy curiosa india (no hicimos fotos por las posibles repercusiones en nuestras personas) la cual dijo hacernos un “good price” por pasar la noche. Una aventura en verdad dormir en este hotel, pero con el cuerpo cansado y saciado de Bud solo quedaba zzzzzzz.....
Envidia pura, que lo sepáis!
ResponderEliminarPasadlo muy bien!
:)
Uaaaau!!!!!no se puede decir nada mas!!!
ResponderEliminarLaia
Bueno... Pues si os poneis asi... Y decis que hay que verlo.... Pues LO VEREMOS!!!!!! jajajajaja que pasote! Muchos besos
ResponderEliminarque pasada. por cierto, la narración està muy currada. i me gusta mucho.
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