8.12.2011

LOS ANGELES - SANTA MÓNICA: FIN DEL TRAYECTO

Ya estamos en L.A!

Nada más pisar el aeropuerto nos dimos cuenta que habíamos llegado a una ciudad especialmente grande, mucha gente, coches y autobuses por todas partes. Precisamente un autobús nos llevó a recoger el coche que habíamos alquilado por internet, y después de una cola infernal y un par de firmas nos dieron las llaves de un súper cochazo. Menos mal que alquilamos la clase económica, caray! P-E-D-A-Z-O de coche. No le hemos hecho foto porque era demasiado bonito para creerlo, pero os dejo el nombre por si queréis buscarlo por internet: Chrysler Sebring, ahí queda!

Llegamos al Ocean Park Hotel en Santa Mónica. Está un poco apartado y tiene baños compartidos, pero las habitaciones son bonitas y dan el mejor desayuno incluido que hayamos probado en todo el viaje.

Hacia el anochecer nos reunimos con nuestro amigo Toño, que llevaba en L.A una semana después de hacer un mega tour con una banda rockabilly por todo el país. Para llegar a su hotel tuvimos que meternos en esas autopistas descomunales que tiene esta ciudad. Es increible, pero sea la hora que sea siempre van llenas. Tienen hasta un carril exclusivo para coches que viajan con más de un pasajero. Hay mucho trafico, pero mucho mucho.
Los Ángeles es una ciudad enorme y vayas donde vayas tienes que ir en coche a todas partes. Hay mucha distancia entre los sitios y siempre vas a parar a la autopista.

La primera noche la pasamos en Hollywood Boulevard. Caminamos sobre las estrellas en el suelo de Martin Scorsese, Steven Spielberg, Clint Eastwood, hasta los periódicos y las cadenas de TV tienen estrellas en el suelo. Quizás algun día esté tambien la nuestra, jeje..
Vimos el Kodak Theater, donde se celebran los Oscars, y a decir verdad no impresiona tanto como cuando lo ves en la tele. En realidad es un teatro incrustado en un centro comercial o viceversa. Pero de todas formas es muy guay estar ahí y despues de frotarse los ojos, comprobar que todo es verdad.

Al día siguiente, volvimos a recoger a Toño y nos hizo de guia improvisado. Subimos hasta el Observatorio Griffith. Un lugar donde se rodó una de las escenas de Rebelde sin Causa de James Dean. De hecho, hay una estatua que lo recuerda. Tambien hay unas vista espectaculares de la ciudad, pero lo mejor de todo es que allá a lo lejos, en una montaña, se pueden observar esas famosas letras que rezan:

HOLLYWOOD

Impresionente. Una vez más, verlo para creerlo.
Después paseamos por Rodeo Boulevard, que es una calle llena de tiendas caras, muy caras. Condujimos a lo largo de Beberly Hills con nuestro flamante coche en busca de algún famoso, pero lo único que vimos fueron las pedazo de casas donde supuestamente viven. Supongo que hacerlo con un Chrysler tiene su gracia, por que de llevar un Seat Ibiza igual nos hubieran soltado a los perros (terminator).
Antes de comer, bajamos hasta Long Beach, una kilometrada de la leche para nada. Esta playa es gigante, pero el ambiente no es exactamente el de las playas que habíamos visto por la pantalla. Solo sirvió para comprobar que las torretas de los vigilantes son iguales que las que utilizaba David Hasselhoff en  aquella serie noventera que todos recordamos.
Después de comer hicimos otra kilometrada hasta Malibu. Otra playa de ensueño perfecta para ver el atardecer del Pacífico.
Como era la última noche de Toño en los USA, fuimos a cenar y a brindar con cerveza al muelle de Santa Mónica. Una especie de Lloret de Mar pero a lo americano. Buscando el bar, conocimos a una chica que nos ayudó a movernos por aquellas calles. Fue gracioso por que había estado en España y se puso muy contenta al encontrarnos. Sabia un poco de español y nos estuvo hablando de su experiencia con la tortilla de patatas y los pinchos.
La cervecita nos la tomamos en un bar que tenía más pantallas de televisión que cualquier MediaMarkt, y donde para variar, ponían deporte como en todos lados.

Al día siguiente, madrugamos mucho para llevar a Toño al auropuerto. A nosotros aún nos quedaba un día más, y no paramos hasta encontrar esas míticas playas que se nos escaparon el día anterior.
Volvimos al muelle de Santa Mónica, no por que nos gustase mucho, sino porque precisamente en el muelle, está la señal que marca el fin de la Ruta 66. Así que aunque no la hiciésemos "al pie de la letra" nuestro objetivo en los States era la ruta, por lo que la foto era obligada.
Venice Beach. Gente con bibicleta, musculitos de torso desnudo haciendo pesas, bikinis sobre ruedas, gente tocando la guitarra, gente, gente y más gente......Y entre todo ello un rodaje. Se estaba rodando un anuncio de televisión y el director, allí camuflado era Tom Hooper (El discurso del Rey). Estaba claro que no nos íbamos a ir sin ver algun famoso. Misión cumplida.
Después, coche, kilometrada y a Manhattan Beach. Otra playa muy bonita, pero con un ambiente más refinado que la anterior. Mucha gente haciendo surf, muchos dólares en forma de casas a primera linea y en definitiva un ambiente menos alternativo que en Venice Beach, pero igual de bonito.
Volvimos a dar una vuelta en coche por Los Ángeles ciudad a modo de despedida. Volvimos a recorrer Beberly Hills, Hollywood West, Tokio Town, etc...Era nuestra última noche en L.A y había que dejarlo en la retina.

Esto se está acabando....


























8.10.2011

"I REMEMBER JESUS"

Sabemos que nos faltan por actualizar un par de días del blog, pero tenemos que hacer un paréntisis.
 Nuestro amigo Jesús, que hasta hace bien poquito compartía viaje con nosotros cumple años.  Él ya está en España y a nosotros nos queda muy poquito para volver, pero queríamos desearle desde el otro lado del charco unos felices 30 años.
Esta foto va por ti compañero.

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!FELICIDADES PARRA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡




DIA 20 - SAN FRANCISCO - PARTE 4


Hoy no ha sido un dia más. Ha sido el día en el que nuestros caminos se han separado. De los 4 que empezamos, 2 se vuelven para España y los otros 2 continuamos un poco más.
Después de hacer la maletas y repartirnos el peso entre unos y otros, hemos salido a desayunar nuestros últimos pankakes juntos. Tras unas últimas fotos al Golden Gate, Jesús y Nuria han cogido el autobús camino del aeropuerto, donde un primer avión les lleva a Chicago y horas más tarde, otro avión les dejará ya en Barcelona.
Los que todavía seguimos, hemos cogido un autobús que nos ha acercado al barrio de CASTRO, el barrio gay de San Francisco. Un barrio muy apañado y con mucho ambiente. La principal calle se llama como el barrio, Castro St donde está ubicado uno de los teatros/cine más importantes de la ciudad.
Hemos llegado al centro financiero caminando por Market St. Una calle larguísima a través de la cual puedes encontrarte personajes provenientes de todas las esferas planetarias e interplanetarias habidas y por haber.
Después llegamos a Little Italy donde visitamos la librería donde se reunían Keruac y sus colegas. El toque de queda lo marcan el frio y la niebla, asi que de vuelta al hotel hemos comprado sushi para llevar y celebrar así nuestra última noche en San Francisco.
Mañana le avión nos lleva a Los Angeles, nuestro ultimo destino antes de volver a casa.

Os echaremos de menos amigos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!













DIA 19 - SAN FRANCISCO - PARTE 3


Ha sido un día especial aunque no haya amanecido soleado, pero es que nos hemos encontrado con amigos de Barcelona, concretamente a Juan y Gabriela. Es raro estar de vacaciones y quedar con gente por San Francisco como si quedases en la Plaza del Sol o en la Ramblas.

Aaaaahhh!!!
Que bien sienta una hamburguesa después de tanto noodle. La verdad es que las echábamos de menos. Quizás se está convirtiendo en una especie de adicción. Esperemos que no.

Una vez saciado el mono, hemos dado un buen paseo a pie bajando y subiendo esas famosas cuestas hasta llegar al barrio hippy: HAIGHT ASHBURY. Un barrio que solo conserva algunos rincones de lo que fue aquella época y que ahora mezcla un poco de todo. Hemos encontrado una tienda gigante de discos y dvd. En ese momento, hemos “perdido” a Juan que se ha vuelto loco entre tanta oferta. Más tarde le hemos recuperado con las manos llenas de CD's y el bolsillo un poco más vacío.
El día empieza a empeorar, como de costumbre. Y que mejor manera de esquivar el frío y la niebla que meternos en un bar a disfrutar del baseball.

Puede que desde tan lejos suene todo mal, es decir que seamos unos adictos a la hamburguesa, a los bares, al juego, al alcohol, al baseball, etc....pero nada más lejos de la realidad. Es que en esta ciudad llegada cierta hora, es bastante incómodo pasear plácidamente porque el frío, de plácido no tiene nada.
Nuestra opción, es la mejor para no pillar un buen catarro y llegar sanos y salvos a casa.

Creednos, por Dios!!!!!








DIA 18 - SAN FRANCISCO - PARTE 2


Era nuestra última mañana con coche, así que apuramos para acabar la visita motorizada por la ciudad. Recorrimos las empinadas calles atravesando barrios con unas casas increíbles, lo que nos hace pensar que en “Sanfran” hay gente que maneja panoja.
Nos acercamos a otro de los parques, más pequeño pero con unas vistas bastantes bonitas de la ciudad, todavía soleada a esas horas de la mañana.
Más calles, cuesta arriba primero, cuesta abajo después y camino a devolver el coche. En el garaje nos chulearon un poco y nos hicieron pagar de “estrangis” 20$ por no respetar la ley en el estado de California que dice que no se puede fumar dentro del coche. Evidentemente era mentira pero ante el desconcierto, la ignorancia y la amenaza de que nos cargarían 250$ por incumplimiento, provocó una suculenta propina.

A comer se ha dicho!
Y sin querer nos metimos en CHINA TOWN, con lo que continuamos con nuestra dieta asiática. Después de los Noodles y del sushi y ya sin coche, caminamos en dirección al Fisherman's Warf, un muelle pesquero lleno de lugares para comer y para comprar. Visitamos un museo de antiguas máquinas recreativas y un paseo marítimo desde donde se divisaba Alcatraz.
Cuando anocheció, pasamos por un pub irlandés donde aprendimos un poco más del baseball. No hay más remedio, porque los pubs en general tiene mogollón de teles por todas partes y ponen deportes a todas horas. Parece ser que el equipo de baseball de SF es bastante bueno y todo el mundo por la calle va con camisetas y gorras de los Giants.
Nosotros, ni baseball, ni giants, ni “ná”, cervecilla, black jack, y a la cama que todavía nos queda un día en la ciudad y hay que aprovechar.












DIA 17 - SAN FRANCISCO – PARTE 1

Imaginábamos entrar en San Francisco por el Golden Gate (el puente de Mapfre para los de la logse) pero no fue así. De todas formas el puente por el que entramos ($$peaje$$) tampoco estaba nada mal ya que empezábamos a ver un poco la ciudad que nos esperaba. Aunque el día era soleado, ya notábamos como la temperatura empezaba a bajar.

Al llegar al hotel (entre Fisherman's Warf y Marina) lo celebramos con las últimas cervezas que nos quedaban en la neverita de porexpan, que la pobre ya estaba en las últimas y hacía aguas por todas partes. Un aplauso para la nevera más rentable del viejo oeste.
Una vez allí instalados sabíamos que nos quedaban 3 días en la ciudad del verano del amor, de la revolución hippy, de la casa de padres forzosos, del ya mencionado puente rojo, de rodajes como La Roca o Bullit entre otras, el símbolo gay por excelencia, etc....
Lo que no cuentan y no sale en las películas tampoco es que en San Francisco se vive un                semi-invierno permanente. La temperatura es baja y a media tarde, la niela comienza a invadir la ciudad y el viento recorre las empinadas calles, en otras palabras, hace un frío del carajo. Pero no hay mal que por bien no venga y los más contentos fueron nuestros pantalones vaqueros y sudaderas que abandonaron el fondo de la maleta para pasear exultantes por “Frisco”.

Como todavía nos quedaba un día y medio de coche, dimos un paseo por la ciudad hasta encontrar el GOLDEN GATE. Lo cruzamos de un lado a otro con parada incluida para la fotos ($$peaje$$). Camino del Golden Gate Park, intentamos encontrar un lugar para comer hamburguesa, pero solo encontramos un Thailandes a orillas del Pacífico. Al final, el cambio de dieta por unas horas no nos sentó nada mal.
El Golden Gate Park es un parque gigante en medio de la ciudad (aunque para ellos sea un parque, es un bosque en realidad) que incluye estanques, campos de fútbol y zoo. Es tan grande que se puede recorrer en coche. De pronto nos vimos sumergidos en la niebla, la temperatura bajó de golpe y empezaba a hacer bastante frío.
Nuestro mapa indicaba un SCENIC DRIVE (recorrido en coche por la ciudad), así que lo comenzamos esa misma noche con la intención de continuarlo al día siguiente. Little Italy, China Town, Union Square, Market St, etc....
Cuando ya se hizo tarde volvimos al hotel para abrigarnos e intentar dar un paseo por los alrededores en busca de algún garito. Descubrimos un bar a la vuelta de la esquina que ofrecía buena música, cervecitas y cartas/fichas para jugar al Black Jack...........haaaaayyyyy........Las Vegas............