Nada más pisar el aeropuerto nos dimos cuenta que habíamos llegado a una ciudad especialmente grande, mucha gente, coches y autobuses por todas partes. Precisamente un autobús nos llevó a recoger el coche que habíamos alquilado por internet, y después de una cola infernal y un par de firmas nos dieron las llaves de un súper cochazo. Menos mal que alquilamos la clase económica, caray! P-E-D-A-Z-O de coche. No le hemos hecho foto porque era demasiado bonito para creerlo, pero os dejo el nombre por si queréis buscarlo por internet: Chrysler Sebring, ahí queda!
Llegamos al Ocean Park Hotel en Santa Mónica. Está un poco apartado y tiene baños compartidos, pero las habitaciones son bonitas y dan el mejor desayuno incluido que hayamos probado en todo el viaje.
Hacia el anochecer nos reunimos con nuestro amigo Toño, que llevaba en L.A una semana después de hacer un mega tour con una banda rockabilly por todo el país. Para llegar a su hotel tuvimos que meternos en esas autopistas descomunales que tiene esta ciudad. Es increible, pero sea la hora que sea siempre van llenas. Tienen hasta un carril exclusivo para coches que viajan con más de un pasajero. Hay mucho trafico, pero mucho mucho.
Los Ángeles es una ciudad enorme y vayas donde vayas tienes que ir en coche a todas partes. Hay mucha distancia entre los sitios y siempre vas a parar a la autopista.
La primera noche la pasamos en Hollywood Boulevard. Caminamos sobre las estrellas en el suelo de Martin Scorsese, Steven Spielberg, Clint Eastwood, hasta los periódicos y las cadenas de TV tienen estrellas en el suelo. Quizás algun día esté tambien la nuestra, jeje..
Vimos el Kodak Theater, donde se celebran los Oscars, y a decir verdad no impresiona tanto como cuando lo ves en la tele. En realidad es un teatro incrustado en un centro comercial o viceversa. Pero de todas formas es muy guay estar ahí y despues de frotarse los ojos, comprobar que todo es verdad.
Al día siguiente, volvimos a recoger a Toño y nos hizo de guia improvisado. Subimos hasta el Observatorio Griffith. Un lugar donde se rodó una de las escenas de Rebelde sin Causa de James Dean. De hecho, hay una estatua que lo recuerda. Tambien hay unas vista espectaculares de la ciudad, pero lo mejor de todo es que allá a lo lejos, en una montaña, se pueden observar esas famosas letras que rezan:
HOLLYWOOD
Impresionente. Una vez más, verlo para creerlo.
Después paseamos por Rodeo Boulevard, que es una calle llena de tiendas caras, muy caras. Condujimos a lo largo de Beberly Hills con nuestro flamante coche en busca de algún famoso, pero lo único que vimos fueron las pedazo de casas donde supuestamente viven. Supongo que hacerlo con un Chrysler tiene su gracia, por que de llevar un Seat Ibiza igual nos hubieran soltado a los perros (terminator).
Antes de comer, bajamos hasta Long Beach, una kilometrada de la leche para nada. Esta playa es gigante, pero el ambiente no es exactamente el de las playas que habíamos visto por la pantalla. Solo sirvió para comprobar que las torretas de los vigilantes son iguales que las que utilizaba David Hasselhoff en aquella serie noventera que todos recordamos.
Después de comer hicimos otra kilometrada hasta Malibu. Otra playa de ensueño perfecta para ver el atardecer del Pacífico.
Como era la última noche de Toño en los USA, fuimos a cenar y a brindar con cerveza al muelle de Santa Mónica. Una especie de Lloret de Mar pero a lo americano. Buscando el bar, conocimos a una chica que nos ayudó a movernos por aquellas calles. Fue gracioso por que había estado en España y se puso muy contenta al encontrarnos. Sabia un poco de español y nos estuvo hablando de su experiencia con la tortilla de patatas y los pinchos.
La cervecita nos la tomamos en un bar que tenía más pantallas de televisión que cualquier MediaMarkt, y donde para variar, ponían deporte como en todos lados.
Al día siguiente, madrugamos mucho para llevar a Toño al auropuerto. A nosotros aún nos quedaba un día más, y no paramos hasta encontrar esas míticas playas que se nos escaparon el día anterior.
Volvimos al muelle de Santa Mónica, no por que nos gustase mucho, sino porque precisamente en el muelle, está la señal que marca el fin de la Ruta 66. Así que aunque no la hiciésemos "al pie de la letra" nuestro objetivo en los States era la ruta, por lo que la foto era obligada.
Venice Beach. Gente con bibicleta, musculitos de torso desnudo haciendo pesas, bikinis sobre ruedas, gente tocando la guitarra, gente, gente y más gente......Y entre todo ello un rodaje. Se estaba rodando un anuncio de televisión y el director, allí camuflado era Tom Hooper (El discurso del Rey). Estaba claro que no nos íbamos a ir sin ver algun famoso. Misión cumplida.
Después, coche, kilometrada y a Manhattan Beach. Otra playa muy bonita, pero con un ambiente más refinado que la anterior. Mucha gente haciendo surf, muchos dólares en forma de casas a primera linea y en definitiva un ambiente menos alternativo que en Venice Beach, pero igual de bonito.
Volvimos a dar una vuelta en coche por Los Ángeles ciudad a modo de despedida. Volvimos a recorrer Beberly Hills, Hollywood West, Tokio Town, etc...Era nuestra última noche en L.A y había que dejarlo en la retina.
Esto se está acabando....
Parrita al habla:
ResponderEliminarEsa peña "rutera"!!!
Acaba de terminar la primera semana de curro después del peazo viaje que nos hemos pegao y llegar a casa, abrir el blog, leer embelesado, teletransportarse a los sitios que contais, imaginartelos mucho mejor después de verlo, en fin, revivir las vacaciones "USerAs" es lo mejor que te puede pasar un día como hoy.
Este blog es grande!!
Me voy a ver Ocean's Eleven y a fliparlo!!
Bueno después de seguir vuestro super blog, os felicito a todos por escribirlo pq nos ha dejado vivir un poco vuestra ruta!!espero que la vuelta no haya sido muy dura para nadie!!nos vemos!!!un besico!
ResponderEliminarLaia
Y felicidades Jesus por los 30!
Felicidades y Gracias.
ResponderEliminarFelicidades por terminar la madre de todas las rutas,sin incidentes y con buen rollo.
Y Gracias por compartirla con todos nosotros.
Quedan muchas mas rutas que recorrer, hijas de la " mother road " y espero que cuando lo hagais, tambien podamos viajar un poco juntos.
Besos para todos.
Felicidades a los cuatro por terminar una ruta mítica. Yo por variar empiezo al revés de Beverly Hills a Chicago. Espero ir leyendo este blog de los cuatro para nosotros muchos. Felicidades y bikos desde vigo.
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